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El auge del Turismo Gastronómico, artículo de opinión por Joxe Mari Aizega, director general de Basque Culinary Center

30 Abril 2015

Artículo de opinión firmado por Joxe Mari Aizega, director general de Basque Culinary Center. Publicado en Diario Vasco el 30/4/2015

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El auge del turismo gastronómico

Leía estos días que un turista cuando viaja, hace principalmente tres cosas: "visita lugares, compra y come". De hecho, comer es una de las actividades más valoradas y más buscadas del turista. Cuando viajamos nos gusta conocer la cocina local del destino, explorar sus restaurantes, saborear los productos típicos, las tradiciones, y a poder ser, vivir experiencias sorprendentes, únicas y especiales.

Los datos así lo demuestran. Según la Organización Mundial del Turismo, más de un tercio del gasto de un turista se dedica a la alimentación. La gastronomía es, además, el atractivo más valorado por los turistas que visitan un país. Y cada vez hay más gente, más del 10% a nivel estatal y más del 20% en Euskadi, cuyo motivo principal para viajar es la gastronomía. La gastronomía está ya presente en nuestras decisiones siempre que viajamos.

Que el turismo en general está en auge es evidente. Hace tan solo unos días, en la Cumbre Mundial de Turismo que se celebró en Madrid, se dieron a conocer algunos datos que revelan la importancia del sector: el turismo genera el 10% de los puestos de trabajo a nivel mundial y supone 15% del PIB a nivel estatal.

¿Pero qué ocurre con el turismo gastronómico? ¿Hacia dónde vamos en ese sentido? ¿Qué nos queda por trabajar? Conscientes de la importancia que tiene esta tendencia a nivel global, y entendiendo que el Basque Culinary Center, como facultad y Centro de I+D era el lugar idóneo para estudiarla, hemos celebrado esta misma semana, junto a la Organización Mundial del Turismo, el primer Foro Mundial sobre Turismo Gastronómico. Durante dos intensos días, hemos analizado, debatido y reflexionado profundamente sobre el turismo gastronómico, con el objetivo final de mejorar la calidad de la gestión del sector público en el ámbito del turismo gastronómico.

Las conclusiones del Foro marcan las líneas de trabajo para cualquier destino. Para conseguir que el turismo gastronómico sea de calidad y un fuerte motor para la economía local, se deben, en primer lugar, coordinar esfuerzos. La cooperación, el trabajo en equipo de todos los agentes que de alguna u otra manera intervienen en el turismo gastronómico, es vital. Hay que conseguir lanzar un mensaje único y coherente, creado conjuntamente por profesionales cualificados e implicados en esa marca destino. Y, desde luego, hay que tener una estrategia, porque los recursos por sí solos no son suficientes. Deben ir unidos a una estrategia y ayudar así a construir el relato, el storytelling, esa narrativa que humaniza al destino. Para eso, se necesitan rostros, los cocineros y cocineras son los embajadores de un país, porque son las personas quienes ponen cara a la experiencia, quienes la hacen apetecible. El mensaje, además, tiene que invitar a soñar, ser inspirador, pero deberá construirse en función del publico al que se dirija. También es necesario maridar la gastronomía con otros atractivos, como el paisaje, la cultura y la historia, para ofrecer una experiencia completa entorno al producto. Y todo esto, lo tenemos que hacer de modo responsable. El turismo gastronómico puede ser de todo menos de masas, y debe ser ético con el entorno para que perdure, así que hay que plantearse cómo lograr ese crecimiento de manera sostenible.

Mover ficha y analizar el turismo gastronómico como lo hemos hecho era ya una necesidad. Sobre todo viviendo, como vivimos, en un destino gastronómico de primer nivel. En ese sentido, somos muchos los que nos hemos preguntado por qué Euskadi, y Donostia, en particular, están recibiendo en los últimos años  tantos reconocimientos a nivel internacional y récords históricos de visitantes.

En mi opinión, hay dos factores que explican el éxito actual de nuestro territorio como destino de turismo gastronómico.

El primero es la marca "cocina vasca", esa que durante tantos años han ido construyendo los cocineros más reconocidos de este país. Para ello, en primer lugar, ha sido fundamental el propio contenido, es decir, la cocina, la de antes y la de ahora, esa que se apoya en sus raíces pero sin perder de vista la innovación y la evolución. La capacidad de innovar ha llamado muchísimo la atención del mundo. Pero sin la promoción de esa cocina no hubiéramos llegado tan lejos. Y en ese sentido, la incansable labor que han hecho los cocineros participando en congresos internacionales o recibiendo y atendiendo a periodistas de todo el mundo, ha sido vital. Igual  que la organización de congresos, como San Sebastián Gastronomika, o la actividad de promoción institucional.

Por otro lado, creo que otra de las claves del éxito es la diversidad de la oferta. Cuando nos visitan, los turistas pueden optar por  una propuesta tan popular, cercana y social como son los pintxos, o por un restaurante tradicional, con productos de alta calidad. Pero además, también tienen la opción de vivir experiencias únicas en templos gastronómicos reconocidos a nivel mundial por su innovación. La oferta para quien nos visita es diversa y de calidad.

Este turismo de calidad no sólo genera riqueza y empleo en Euskadi. Sino que es el resultado de una marca-país. Uno no visita un país si no tiene una buena imagen del mismo y probablemente el turismo gastronómico es uno de los mejores turismos al que podría aspirar un territorio.

 

 

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